La carreta del millón de dólares
Es probable que solamente la carreta de un inmigrante llevara el valor de un millón de dólares en cosas. Esta carreta no llevaba oro ni plata sino que iba llena de frutas.
Henderson Luelling llevó a su familia desde Oregón hasta Iowa en 1846. El llevaba dos carretas adicionales llenas de árboles de manzanas, cerezas, peras, ciruelas y nueces negras. Esto fue un espectáculo nunca visto, la carreta estaba cubierta con tierra y con árboles que se podían ver. A lo largo de todo el viaje, Luelling no dejaba de cuidar su tan preciado cargamento. La hija de Luelling, Eliza, se preguntaba si a su padre le importaban más los árboles que ella.
Las plantas de Luelling crecieron y llenaron de frutas a Oregón. La huerta tuvo un gran éxito. Una vez, el guía William Barlow, estimó que el valor de los árboles de Luelling sobrepasaba el millón de dólares.
El éxito de los árboles de Luelling inspiró al odontólogo James R. Cardell a empacar su propia carreta de frutas. Esperando obtener muchas ganancias, Cardell empezó su viaje hacia el oeste en 1852. Después de 1,500 millas de recorrido, la carreta de Cardell resbaló hacia el río Serpiente y se voltió.
La fortuna de Cardell se perdió en el río.